REDificando LetrasV ENCUENTRO - 1999
 
 
 
MENSAJE DEL TRIBUNAL

 
SALUDOS A LOS NUEVOS CREADORES

Jóvenes estudiantes, nuevos artistas:

       El mundo está por cumplir  un año más, un siglo, un milenio. Se torna – como todos – un poco más viejo. Sin embargo puede – como sólo algunos – rejuvenecer en cada instancia. Es en ustedes, que han entrado en el universo mágico de la creación, donde recae la responsabilidad de que esa utopía, soñada o imaginada en la obra de arte, sea realidad. Desde que el hombre habita este nuestro planeta, siempre ha intentado expresarse: primero el hombre prehistórico que pintaba en sus cuevas los bisontes y escenas de cacería que le eran familiares, luego el o la adolescente de hoy en día que intenta registrar sus angustias o sus alegrías, pasando por los héroes  homéricos que, según Helena de Troya, la mujer más hermosa del mundo cuyo rostro se asemejaba al de las diosas inmortales, debían pelear para dar motivo de canto a los poetas que vendrían después de ellos.

    Todos intentamos expresarnos, para quedar vivos en el recuerdo de quienes nos lean cuando ya no compartamos ni la luz ni el aire de la vida. Quizá algunos puedan permanecer. Otros no. No importa. Todos habremos tratado de que nuestra vida no pasara como un soplo. Algunos habrán recibido el don del talento y quizá hasta hayan sido tocados por el rayo del genio. Otros podrán ser excelentes lectores – y es en la lectura donde termina de configurarse el milagro de la creación.
     De una u otra manera nuestra huella habrá marcado el suelo que pisamos. Está en nosotros hacer que ese pie forjador de esa huella camine hacia delante siempre.
    La creación, amigos jóvenes, es una empresa ardua, pero fascinante, como la vida. Como la búsqueda de la felicidad que debería ser la finalidad última de nuestra existencia. Porque todos pretendemos ser felices en nuestro amor, en nuestros afectos, con la amistad, con la familia, en nuestro trabajo y en el cumplimiento de nuestra vocación. La felicidad, si es tal no puede aislarse. Ella busca el   lazo  que  liga las individualidades. 
    Y el creador tiene sobre sí no sólo todas las facultades, sino también toda la responsabilidad de que su creación ayude a la edificación de la felicidad de los demás. La felicidad, señores jóvenes, es también una opción y es una construcción, difícil pero altamente positiva.
   Traten de ser felices: eso está dentro de nuestras posibilidades.

    Sepan ser jóvenes

   Sepan ser útiles 

   Sepan ser felices.

    Porque la vida, por encima de todas sus dificultades, vale la pena vivirla. Y ustedes, que recién transitan por su primera juventud, llenos a veces de incertidumbres y temores, como es natural, sepan que toda etapa tiene su sombra pero también su luz esplendorosa. Y en las manos de ustedes reluce la llave secreta que sólo para cada uno abrirá el umbral misterioso que los aguarda. No teman. Avancen, llenos de fe y con la mejor energía. Porque los acompaña la alta vocación de la Poesía.
   Señores jóvenes escritores: allí afuera, en la calle y en el interior de ustedes, está leudando la levadura de vuestras vidas. Hundan sus manos en esa masa para moldearla y hacer de ella la más acabada de las esculturas: la vida – única e intransferible de cada uno.
   Recuerden, como dijo Goethe, que “lo que se desea en la juventud se tiene suficientemente en la vejez. Nuestros deseos son los presentimientos de las facultades que tenemos, las vanguardias de los que estamos en estado de hacer”.
   Y para finalizar hago mía la reflexión última de Fausto al terminar la obra y los invito a que piensen en ella:
                        “es el fin supremo de la sabiduría. Sólo merece la libertad lo mismo que la vida quien se ve obligado a ganarlas todos los días”.
Prof.  Ac. Jorge Arbeleche


Vuelve a la página principal de la Red Educativa Uruguaya
Vuelve al ÍNDICE de REDificando Letras 1999
Vuelve a la página principal del proyecto REDificando Letras

Colonia 1637 CP 11200
Tel: +598 2 4097020 Fax: +598 2 4093219 BBS: +598 2 4095977*
Montevideo - Uruguay - América del Sur
Actualizado:Noviembre, 1999